ORIGEN DEL CINE
La primera película de la
historia se proyectó en París, en el ‘Salon Indien’ del Grand Café, en
el Boulevard des Capucines. Se trataba de ‘Salida de
la fábrica Lumière’ y consistía en una sola toma de unos trabajadores
saliendo de la fábrica Lumiere.
Nada tienen que ver las películas de hoy en día con las primeras producciones cinematográficas. Fue el 28 de diciembre de 1895 cuando los hermanos Lumière deleitaron a los espectadores con la primera película de la historia. Desde entonces, el cine ha ido evolucionando hasta convertirse en una de las industrias de ocio más importantes.Además de ésta, se proyectaron varias cintas entre las que destacaban ‘Llegada de un tren a la estación de la Ciotat’, ‘El desayuno del bebé’ o ‘El regador regado’.
Eran grabaciones sobre momentos de la vida cotidiana, reconocibles por su brevedad, la ausencia de actores, decorados naturales y montaje, y la posición fija de la cámara.
Eran grabaciones sobre momentos de la vida cotidiana, reconocibles por su brevedad, la ausencia de actores, decorados naturales y montaje, y la posición fija de la cámara.
Auguste Lumière y Louis Lumière nacieron en Besançon, Francia. Su padre, Antoine Lumière, era fotógrafo, y ambos hermanos trabajaban con él. A partir de 1892 los hermanos empezaron a desarrollar la posibilidad de crear imágenes en movimiento mediante el cinematógrafo; un aparato que servía como cámara y como proyector. Éste fue patentado el 13 de febrero de 1894.
LAS PRIMERAS SALAS DE CINE
En
torno a 1905, aparecieron en España las primeras salas, aunque su acogida fue
desigual den las distintas comunidades. La sociedad catalana, por ejemplo,
aceptó gustosa los nuevos locales, mientras que otras capitales como Madrid
mostraron menos entusiasmo y obligaron al cine a convivir algún tiempo más con
los
espectáculos de variedades.
espectáculos de variedades.
Las
primeras salas de cine propiciaron además de un nuevo modelo de edificio,
orientado en exclusiva a la proyección de películas y bien diferenciado de los recintos teatrales precedentes. Una característica de los
locales cinematográficos fue su sencilla estructura. Palcos, plateas y demás divisiones comunes en los coliseos teatrales
desaparecieron en los nuevos inmuebles, construidos con una simple división de patio de butacas y general.
Respecto
a la estética de los edificios, fue muy variada en los años iniciales y tendió a trasladar una imagen de modernidad, con matices ricos en sofisticación y lujo. Con el tiempo, los estilos registraron sucesivas tendencias en función de las modas dominantes en cada momento.
Una de las primeras salas de cine que se inauguraron en USA
fue el Teatro Nickelodeon de la ciudad de Pittsburg en USA, por su dueño, John
Harris en 1905. Los filmes eran proyectados en pantallas de tela. También se
conocía estas salas como Penny o Nickel, el nombre viene del precio de la
entrada: cinco centavos, es decir, un penny.
La proyección duraba algo menos de media hora el espectáculo
normalmente comenzaba con una canción de la época.
Linternas mágicas pintadas a mano ilustraban escenas de la canción y una diapositiva final proyectaba las letras de las canciones y animaba al público a unirse en los coros. Es en este momento cuando el empresario presentaba su primera proyección o hacía entrar a un comediante, una actuación con perros o un ventrílocuo para actuar en directo; o quizás se fuese directamente a su actuación más prestigiosa: el discurso ejemplificante.
Linternas mágicas pintadas a mano ilustraban escenas de la canción y una diapositiva final proyectaba las letras de las canciones y animaba al público a unirse en los coros. Es en este momento cuando el empresario presentaba su primera proyección o hacía entrar a un comediante, una actuación con perros o un ventrílocuo para actuar en directo; o quizás se fuese directamente a su actuación más prestigiosa: el discurso ejemplificante.
Para la proyección, se colocaba un gran proyector negro al
fondo –un Vitascope Special o un Selig Polyscope si el teatro tenía
autorización- colocado aparte del público, bien en una habitación aparte o en
dentro de una cabina de metal. Sobre 1910, cuando la locura por el nickelodeon
había alcanzado su cota máxima, más de 10.000 de estos teatros habían surgido a
lo largo y ancho del país, creando así una demanda de entre cien y doscientas
bovinas de película a la semana.
LA PRIMERA PELÍCULA
La primera película fue la salida de obreros de la fábrica Lumiere en Lyon. Fue rodada
en Francia en 1895. Sólo duraba unos segundos y fue filmada por los hermanos
Lumiere. Los Lumiere desarrollaron un modelo de cámara que era capaz de tomar
muchas fotografías seguidas en un mismo carrete.
El éxito de este invento fue inmediato, no sólo en
Francia, sino también en toda Europa y América del Norte. En un año, los
hermanos Lumière creaban más de 500 películas, marcadas por la ausencia de
actores y los decorados naturales, la brevedad, la ausencia de montaje y la
posición fija de la cámara.
LLEGADA DEL CINE A ESPAÑA
Fue el 14 de Mayo de 1896 cuando un experto en óptica llamado Boulade enviado por los hermanos Lumière, llegó a Madrid para realizar las primeras demostraciones de lo que ofrecía el cinematógrafo. A lo largo de ese año, numerosos técnicos franceses recorrieron las principales ciudades españolas (Barcelona, Valencia, Bilbao, Zaragoza, etc.). Sin embargo, a diferencia de otros países europeos, España no se encuentra social ni moralmente preparada para aceptar y desarrollar una técnica tan moderna venida desde el extranjero.
Desde el año de llegada del cinematógrafo a España hasta 1906, se puede
decir que el cine español es prácticamente inexistente. Sí que se conservan
algunos cortometrajes y rodajes de escenas típicas, tales como Baile de
Labradores o Llegada de un tren de Teruel a Segorbe, pero fueron rodadas por
técnicos y directores extranjeros, en su mayoría franceses.
Existe sin embargo, una excepción digna de mencionar por tratarse del pionero del cine español: Fructuoso Gelabert.
Su primera producción fue
probablemente Riña en un café, y fue casi con seguridad la primera
película realizada en España con argumento.
EL PRIMER ACTOR DE LA HISTORIA DEL CINE
El primer actor en la historia del cine es Max Linder. Su verdadero nombre era Maximilien Gabriel Leuvielle, y creció en una familia judía de cultivadores de vino. Hizo su aparición por primera vez en el cine en el año 1905.
Fue el cómico más exitoso de su país y de Europa en el período anterior a la primera guerra mundial y al surgimiento de Charles ChaplIn quien luego se reconociera como discípulo suyo.
Encarnó a un personaje de aspecto distinguido, de atildada vestimenta (lo que lo hizo también muy apreciado por el público femenino de aquella época, que más de una vez protagonizó algún tumulto durante sus apariciones), que se veía atrapado en los más insólitos enredos. Su gran éxito lo llevó tan pronto como en 1912 a ser el actor cinematográfico mejor pagado de Francia.
Ya incluso por esos tiempos ensayó la dirección de algunas películas, actividad en la que también se mostró igualmente diestro.
Aquí tenéis un video con alguna de sus interpretaciones:
EL PRIMER DIRECTOR DE CINE
Georges Méliès
Georges Méliès
Georges Méliès fue un ilusionista y
cineasta francés famoso por liderar muchos desarrollos técnicos y narrativos en
los albores de la cinematografía. Méliès, un prolífico innovador en el uso de
efectos especiales, descubrió accidentalmente la sustitución del stop trick en
1896 y fue uno de los primeros cineastas en utilizar múltiples exposiciones, la
fotografía en lapso de tiempo, las disoluciones de imágenes y los fotogramas
coloreados a mano.
Gracias a su habilidad para manipular y transformar la
realidad a través de la cinematografía, Méliès es recordado como un «mago del
cine». Dos de sus películas más famosas, Viaje a la Luna (1902) y El viaje
imposible (1904), narran viajes extraños, surreales y fantásticos inspirados
por Julio Verne y están consideradas entre las películas más importantes e
influyentes del cine de ciencia ficción. Méliès fue también un pionero del cine
de terror con su temprana película Le Manoir du Diable (1896).
Cuando el 28 de diciembre de 1895
Méliès asistió invitado por los Lumière a la primera representación del
Cinematógrafo, Méliès queda impresionado y su inagotable mente que, siempre
está maquinando ideas, hace que lance una oferta para incluirlo en su función.
Ante la negativa, el prestidigitador acaba comprando el aparato de otro
inventor, Robert William Paul, y en abril de 1896 ya se halla realizando
proyecciones en su teatro. Su deseo por crear sus propias películas le lleva a
transformar el artilugio de Paul en una cámara con la que rueda su primer filme
Partida de naipes. El 5 de abril de 1896 proyectó las primeras películas en su
teatro Robert Houdin; eran pequeñas escenas al aire libre, documentales
similares a las de los hermanos Lumière. Su estilo evolucionó rápidamente
buscando crear películas parecidas a sus espectáculos de ilusionismo.
Fue pionero en la utilización del
truco de sustitución de elementos mediante el parado de la cámara, y también lo
fue en la exposición múltiple del negativo (doble sobreimpresión) y los
fundidos a negro y desde negro. Invirtió una gran cantidad de dinero para la
creación del que se consideró el primer estudio de cine, en el que se utilizaron
sistemas mecánicos para ocultar zonas al sol, trampillas y otros mecanismos de
puesta en escena.
En 1902 creó la que está
considerada su obra capital, Viaje a la luna. En ella la evolución de la
continuidad narrativa cinematográfica da un paso de gigante, al montar la
secuencia del disparo del cañón que lleva a los astrónomos a la Luna y, a
continuación poner en escena un decorado con la cara animada de esta, que va
creciendo en travelling inverso y sobre la que acaba aterrizando la nave/bala
de cañón clavándose en ella.
9 de mayo de 2013 a las 12:44
he chicos esto es lo que hemos trabajado el grupo de Marta ,Jairo,Alba,Ismael y sergio lo mio es lo de max linder fue el primer actor en la historia del cine